Ojalá pudiéramos

Ojalá pudiéramos
y debe ser algo del poeta:
elevar la vista
y profesar auroras
y adivinar sentidos
y confirmar certezas,
testarudas y simples
porque son las nuestras.

Exorcizar miedos,
mentiras y mentidos.
¿Cómo pudieron...? O pudimos,
que es lo mismo.
¿Todavía sentís el miedo?
...Sí, está escondido.

Ojala pudiéramos
y debe ser algo del profeta,
del que trabaja la tierra,
del artesano, del maestro:
intuir, sembrar,
formar conciencia;
amplia avenida a la alegría
de los otros, de nosotros,

de uno mismo.

Amar sudando
entre nostalgias y esperanzas,
como posesos, enfebrecidos.
Desterrar amnesias

y enfrentar exilios.
¿Todavía recolectás veranos?
...Sí, sabés del frío.


Ojalá entendiéramos,
y debe ser algo del camino,
del que explora, del que busca 
rutas nuevas y alternativas:
el cielo se ve mejor
con ojos extrovertidos.

Seguir andando,
sortear los charcos;
rescatar ilusiones
hurañas y enardecidas.
Refugiarse en ojos fieles;
cambiar un poco
de escenarios y climas.

¿Todavía se enciende el alma?
...Sí, el fuego sigue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario